Hagamos una prueba. Pidámosle a la gente que nombre las cinco cosas más importantes en la vida. Y digo cinco, a propósito, para evitar las trampas. Porque si decis tres, seguro que todos caen en lo más obvio, salud, amor, algúno un poco más amplio podría decir amigos, alguno más fanático podría decir sexo.Y despues de eso, incluirían en la lista otros valores. Pocos dirían la verdad. Porque… descartemos lo obvio: salud, solo piensa el que no la tiene, o cuando tienen un problema; amor, generalmente se dice en un sentido egoista, no en sentido general. Asi vamos descartando, y llegamos a lo que verdaderamente mueve al mundo, a todas las personas: el dinero, el poder, el bienestar (propio), el placer. ESOS SON LOS VALORES FUNDAMENTALES en esta sociedad, los que mueven la mayor parte de las acciones. Y así estamos…
Quienes luchamos por un cambio (quines luchamos por un imposible, pero, que remedio… seguimos luchando) sabemos perfectamente que la sociedad está edificada sobre bases totalmente falsas. Sabemos perfectamente que, en una sociedad que se precie de tal, que sea placentera de vivir, que sea justa para TODOS, el unico valor que se debe poner por sobre todos es EL SER HUMANO.
Hoy, la vida, un ser humano, vale menos que un par de zapatillas. Hoy, la vida vale menos que una casa, si ese ser humano que la consigue tiene que dejar la vida para hacerlo, Hoy, un ser humano vale menos que una auto, si el ser humano que lo consigue tiene que envenenarse la vida para hacerlo. Hoy, un ser humano vale menos que un televisor, que una cuenta en el banco, que un poco de sexo.
Si la vida de un ser humano vale más que lo que tiene, si la vida de un ser humano vale más que lo que sabe, si la vida de un ser humano vale más que lo que piensa, entonces, estaremos en una sociedad justa, en una sociedad equilibrada, en una sociedad que valga la pena de llevar ese nombre.
Esta, de hoy, es una jungla, donde no tenemos más remedio que intentar pasarlo lo mejor posible. Lo mejor posible, no como quisieramos.
Qué relato, lo leí ayer y hoy he vuelto, lo mínimo que puedo hacer es felicitarlo y darle las gracias por publicarlo.
ResponderEliminarUn saludo muy afectuoso, Benjamín.
Gracias, Benjamin, es un pensamiento de toda la vida. Ya lo veras si sigues por aqui.
ResponderEliminarSaludos