viernes, 23 de noviembre de 2018

Me da verguenza


Me da vergüenza. Me da vergüenza un país que vive a partir siempre de ídolos falsos. Me da vergüenza que se idolatre a una momia como la Legrand, que solo busca escandalizar para sumar puntos, que no tiene la menor calidad humana, ni preparación, ni capacidad, pero todo el mundo vive repitiendo sus programas, lo que dijo este y lo que le contestó el otro, todo un circo barato para entretener idiotas, y todos como idiotas repitiéndolo. O cualquier cosa que diga la Su Gimenez, que en todo caso es mucho más coherente que la otra, pero no deja de ser una negra estúpida e ignorante que no puede ser referencia de nadie. Me da vergüenza como hablan y hablan y hablan de pseudo-periodistas que no son más que propagandistas de quienes les pagan, sin la menor vergüenza ni capacidad de disimulo, los Navoresio, los Feinman, los Leuco, los Longobardi, los Brancatelli, los Bonelli, los Etchecopar, que aunque se ampare en la desgracia que sufrió, es una cloaca que no deja de escupir mierda (aunque justificada generalmente)y se transforma en algo totalmente negativo y desagradable. Por no hablar de los Navarro, o VHM (ya ni nombrarlo quiero) o Silvestre, esos ya pasan a la categoria de mercenarios asesinos, inventan con tanta sangre fria y seriedad, que montones de idiotas les creen, como les creen los que dicen “Clarin miente” a Vagina 12, que es un insulto a cualquier clase de periodismo, hasta el más amarillo y repugnante.
Me da vergüenza porque toda la televisión argentina es un escupitajo a la decencia, a la racionalidad, a la objetividad. Toda, toda. TN, Cronica TV, America, Canal 11, canal 13, canal 9, la TV publica, son todos mentirosos y arrastrados que viven operando para quien les pasa sobres por debajo de la mesa. Nadie muestra ni un rastro de dignidad. Cuando encontrás una excepción, ya hasta dudas de vos mismo, pensás: no habré escuchado mal? Las radios casi lo mismo.
Por último, las redes, donde, a pesar de haber más pluralidad, más abundancia, terminan siempre en lo mismo: en castas o grupúsculos que se creen por encima de los demás, cerrados y que se reproducen entre ellos nada más, o imbéciles crónicos que se dedican a desparramar idioteces porque es lo único que son capaces de entender, o pseudo divulgadores que hasta ponen su marca en lo videos que distribuyen, y ni siquiera se preocupan de constatar las informaciones que difunden. Mienten por ignorantes e irresponsables, y toooooodos los demás reproducen y reproducen sus videos como si fuera la verdad bíblica. Me da vergüenza.
Me da vergüenza que, si durante muchísimo tiempo se dijo que el sentido común es el menos común de los sentidos, aquí parece que lo hemos reemplazado por que el sentido crítico es el menos común de los sentidos. Tomamos lo que dice cualquier “supuesto” ídolo, o referente, o lo que sea, y lo repetimos como loros sin detenernos ni un segundo a pensar.
Y me da mucha, pero mucha más vergüenza, porque atrás de toda esa basura que siguen todos, hay mucha gente capaz, mucha gente que hace cosas valiosas, pero prácticamente, son invisibles. Porque si aparece uno hablando de alguno de ellos, hay 10 hablando de Navoresio, 50 hablando de Feinman, o 100 hablando de la rata Verbinztki.
Y ni siquiera hable de los políticos, ni de los jueces, ni de los empresarios, ni de los sindicalistas…
Me da vergüenza este país, y los que lo reproducen. Y si no te gusta lo que digo, no me importa.

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